COMPETENCIA LATINOAMERICANA
Mención Especial del Jurado:
REGRESO A FORTÍN OLMOS de Patricio Coll y Jorge Goldenberg
Festival Internacional de Mar del Plata 2008/Competencia
Latinoamericana/Regreso a Fortín Olmos, de Goldenberg-Coll/40 años después.
Diego Batlle, desde Mar del Plata
En 1966, Patricio Coll y Jorge Goldenberg formaron parte del equipo que rodó
Hachero nomás, documental sobre un inédito proyecto cooperativista que duró
unos pocos años.
Cuatro décadas más tarde, vuelven a la localidad santafesina para ver qué
quedó de aquella
experiencia y se reencuentran con los protagonistas de esa experiencia.
El regreso de veteranos documentalistas al lugar donde filmaron sus primeros
trabajos se ha convertido ya no en un subgénero dentro del documental de autor
sino, casi, en un lugar común.
Sin embargo, este recurso adquiere en este film de Patricio Coll y Jorge
Goldenberg no sólo una
justificación sino una dimensión que permite revisar aquel experimento
político, económico y social desde una perspectiva histórica.
El film -conmovedor y desgarrador sin que los directores activen ninguna tecla
para manipular al
espectador- muestra lo (poco, casi nada) que ha quedado en Fortín Olmos de
aquel experimento liderado a mediados de los años '60 por curas franceses,
agrónomos, médicos, educadores, economistas e intelectuales que intentaron
crear allí -en una tierra arrasada luego de la quiebra de La Forestal- un nuevo
paradigma para los hacheros, artesanos y criadores de animales que habían sido
explotados durante décadas hasta quedar en la más absoluta miseria.
Los protagonistas de aquel proyecto autogestivo -algunos de ellos radicados en
Montreal o París-
recuerdan en testimonios a cámara (por momentos es más interesante el
contenido que la forma del relato) la intimidad de aquellos años, los logros y
debilidades, las peleas internas, las insalvables diferencias de clase con los
hacheros que formaban parte de la cooperativa, el boicot de los distintos grupos
políticos de izquierda (y especialmente las diferencias con Montoneros) y las
crecientes presiones de policías y militares hasta llegar al desbande y la
disolución final.
La confrontación entre las imágenes de Hachero nomás y las actuales, entre
los testimonios de aquellos luchadores y el de una anciana nonagenaria ya
postrada que se convirtió en una acérrima enemiga de la cooperativa convierten
a Regreso... en un film apasionante, que sirve no sólo como registro de un
proyecto único sino que resulta también una mirada minuciosa, querible y
cuestionadora a la vez, sobre las contradicciones, la riqueza ideológica y la
utopía de una época irrepetible.
LA CAPITAL
El diario de Mar del Plata
"Fortín Olmos" se presentó en la Competencia Latinoamericana
El cine de la memoria
El cine argentino volvió a ser protagonista en el Festival en la Competencia
Latinoamericana con "Regreso a Fortín Olmos", de Patricio Coll y
Jorge Goldenberg.
Los realizadores recuperan en "Regreso a Fortín Olmos" ideas,
imágenes y personajes de "Hachero nomás", un documental que habían
filmado en 1966 en el norte de la provincia de Santa Fe, para denunciar las
condiciones deplorables, cercanas a la esclavitud, en la que trabajaban los
hacheros empleados de una gran compañía forestal.
La película evoca la gesta de varios profesionales -maestros, médicos y
agrónomos, entre otros- que viajaron voluntariamente hasta "ese agujero
donde el diablo perdió el poncho" para fundar una cooperativa que le
permitiera a los hacheros tomar conciencia de sus derechos y poder acceder a la
propiedad de sus tierras, una vez que se había ido la compañía maderera La
Forestal, dejando tierra yerma y la huella de la pobreza.
Unidos por una visión cristiana y marxista de la vida, muchos de ellos
llegaron a Fortín Olmos y se pusieron a la par de los trabajadores para poder
llegar más humanamente a ellos, evitando el confort de la vida que llevaban en
sus ciudades y eligiendo el sacrificio de una vida humilde y frugal como la de
los hacheros, cuya única propiedad era el hacha y el machete con el que talaban
el quebracho colorado.
Muchos de ellos dan testimonio de su experiencia -dos curas, el ingeniero
agrónomo, el médico del pueblo y su mujer, feminista y batalladora, entre
otros- y en definitiva eso es la película, el testimonio de los que la pelearon
y fueron perseguidos sólo por tratar de que los hacheros vivieran dignamente.
Como contrapunto, la anciana que fuera directora de la única escuela, una
suerte de villana ahora en los últimos momentos de su vida.
"Trabajamos durante muchos años en la película. Cuando hicimos
"Hachero nomás", conocimos muchas personas que quedaron en nuestra
memoria y sabíamos que con ellos teníamos que continuar la historia.
Sentíamos la necesidad de saber qué había sido de ellos", afirmó Coll,
momentos previos a la proyección, y añadió que "hubo un total de seis
versiones de montaje, hasta que la película empezó a mandar y a demandar más
de nosotros".
"Hicimos como hacen los poetas, que esperan la palabra justa para poder
terminar su poema, como los pintores, que establecen un diálogo de ida y vuelta
con sus cuadros. Al final, terminó siendo una película totalmente diferente a
la que habíamos pensado, ya que nunca nos habíamos imaginado que sería
así", agregó el cineasta.
Los asistentes al teatro Colón estallaron en aplausos cuando terminó la
película, con la palabra de uno de los curas que había sido parte de la
cooperativa, cuando afirmó que en realidad el problema con los de La Forestal
fue simplemente que "no sabían amar".
http://www.lacapitalnet.com.ar/hoy/Espectaculos/Noticias/200811120034.html
VER ADEMÁS: www.lalectoraprovisoria.com.ar donde escribió QUINTÍN
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